viernes, 8 de agosto de 2014

Invierno.

Publicado por Paula Toro en 8/08/2014 02:49:00 a. m.
Ella era como el invierno, pero no como el invierno que os viene a la cabeza cuando escucháis la palabra ‘’invierno’', os imagináis algo frió y turbulento, algo tenebroso, pero cuando digo que Ella era como el invierno no hablo de ese invierno, Ella era como esa ráfaga de viento que azota tu cara cuando caminas por la calles de Madrid y aunque llevas una bufanda cubriéndote la cara, nunca te llega a cubrir lo suficiente, entonces cuando el viento azota contra ti, te quema y te inmoviliza, y tanto así que no puedes sentir nada, pero también es como los guantes de lana que tu madre te compro en un mercadillo hace 3 años, guantes que han pasado por inviernos pero nunca como este, Ella era el paisaje blanco después de que nevara toda la noche, esa nieve con la que los niños emocionados juegan, con la que los mayores quedan maravillado y en sus ojos se reflejan los buenos tiempo de antaño, cuando todo era mejor, y seamos sinceros, todo era mejor, y era como esas tarde en las que volvías a casa y solo te apetecía una buena taza de chocolate, estar en tu sofá con tres mantas encima y ver una película típica navideña que seguramente habrás visto mil veces, en la que el bueno siempre salva la Navidad y el malo deja de serlo, y veras esas viejas retransmisiones y te quedaras dormido, y dormidas plácidamente, Ella era así, ese placido sueño entre el calor de las mantas, y era como las navidades en familia, en las que siempre pasa algo, en las que nunca faltan las lagrimas y las discusiones, y cuando tocaba las 12 y llegaban los abrazos, Ella era como los abrazos de tus abuelos, porque no hay nada que se pueda comparar con esos abrazos, abrazos llenos de sentimientos encontrados, abrazos que desgraciadamente se van y desaparecen para siempre, y Ella era como la emoción de los niños pequeños abriendo sus regalos, tan llenos de vida y de emoción, tan inocentes y despreocupados, pero como todo en esta vida, tiene su comienzo y su final, y con la primavera Ella se fue, se fue para siempre, y sé que nunca habrá otro invierno como Ella, y siempre la recordare en la hermosa primavera que me dejo.






Deciros que esta es la primera vez en la que algo que he escrito yo me gusta de verdad, así que espero de corazón a vosotros también os guste.
 - Paula.
 

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